La Odisea (Parte 1)

Hola queridos lectores que puedo contar con una mano. Hoy les voy a narrar la odisea de mis vacaciones en Córdoba. Como la mejor forma de entender lo que les quiero contar es el dia a dia, no porque es más fácil para ustedes sino porque tengo ganas de escribirlo así, se los voy a contar como si fuese el diario intimo que siempre quise pero que mi mama nunca me compro porque “es de nenas eso”. Que infancia más fea que tuve. Esta separado en tre partes, hoy les dejo la primera. Nos vemos mas abajo.

---------------------------------------------------------------------------------

Dia 1: de movida llegue a la casa de mis amigos, el Dona y Cristian, dos hermanos que me habían invitado a pasar una semana en una casa que alquilaron en “Jesús Maria”. Después de acomodar todo en la camioneta nos fuimos a acostar. Vale aclarar que no pude dormir una verga porque… No se por que, la cuestión es que dormí, como mucho, dos horas. Pero bueno, no importa mañana tenemos 9 horas de viaje y puedo dormir ahí.


(Este era el viaje. Que mentira)

Dia 2: para salir teníamos pensado levantarnos a las 4 de la mañana. No se porque pero nos levantamos a las 6 y media. Digo nos levantamos porque NO DORMI NADA, sino diría que nos despertamos. Empezamos el viaje a las 7 y salimos con rumbo a la provincia del fernet, la fiesta de la cerveza y las mujeres mes copadas del país. Hacia el paraíso (supuestas 9 o 10 horas de viaje).Viajamos sin parar hasta las 10 y media, charlando boludeces y hablando de cosas como: “que tiempo loco eh!”, “como esta la sequía en el país, no?”, “que paso con el pase del Ogro Fabián?” o “que onda con el desarrollo de la política hacia el exterior por parte del gobierno maorí?.
Paramos a tomar unos mates, fuimos al baño, comimos algo, escuchamos temas de Sandro y salimos de nuevo. Seguimos viajando hasta las 4 de la tarde, perdiendo el rumbo cada tanto, creyendo encontrarlo después, volviendo a retomar rutas ya viajadas porque nos dábamos cuenta de que no habíamos encontrado ninguna ruta que nos lleve a destino. Como todo viaje, bah.
Otra cosa que hacíamos para matar el aburrimiento era inventar versos que terminen en “esta” bajándonos en la revista “Nah!”. Por ejemplo:

Nos fuimos de campamento
Yo llevaba la cesta
Y mientras comiamos sanguchitos
Vos jugabas con ESTA!…

Viajando por todos lados
Me he comprado una ballesta
Dispara muchísimas flechas
Que se parecen a ESTA!…

Quisiera encontrarte en la calle
Ya que si la ocasión se presta
Te miro a los ojos y te digo:
Prendete un rato de ESTA!...

Finalmente comimos en la casa de la hermana de Lita de Lassari, que se ve que contrató un cocinero “de puta madre!”, en textuales palabras de uno de los clientes que estaba al lado nuestro.
Salimos de ahí con el hambre saciada y el bolsillo dolido, ya que decir que nos cobro un poco caro es como decir que el zapatazo a Bush fue un poco celebrado en Irak. El viaje siguió sin mucho más que decir: charlas, discusiones por habernos perdido, jodas, debates sobre historia mundial del siglo XVI, etc.
Después de asegurarme por tercera vez en el viaje que la raya de mi culo seguía estando donde debería, llegamos a Córdoba Capital, en donde, a diferencia de las veces anteriores, nos perdimos en serio y jodido. Dimos vueltas buscando como llegar a “Jesús Maria” durante aproximadamente una hora, en la cual me di cuenta de que allá las mujeres feas son un mito, como el yeti y las calles fáciles de seguir. En esa hora que estuvimos dando vueltas NO VI A UNA SOLA MUJER A LA QUE NO LE DIERA MASA.
Salimos del laberinto, no sin antes chocar con la camioneta al minotauro (que los cordobeses llamaron “Doña Juana”. Que nombre raro para un ser así, no les parece?) Y seguimos nuestro viaje hasta “Jesús Maria”.





(Para mi, Minotauro. Para ellos "Doña Juana")



Cuando llegamos a la casa, gracias a la errada guía que nos convido un hombre del lugar y después de un viaje de más de 15 horas, nos dimos cuenta de un insignificante detalle: las habitaciones que habían alquilado se caían a pedazos. LITERALMENTE (a la noche se me cayo un enchufe en la cabeza). Algo decepcionados por esto ultimo, nos fuimos a comer a una YPF, en donde el gordo que atendía se rascaba el culo metiendo la mano adentro del pantalón y en donde Mayra, la hermana del Dona y Cristian, rompió un vaso de una forma digna del mejor episodio de “Boluda Total”. Durante esta cena decidimos que al otro dia nos íbamos a escapar de ahí con una excusa MUY poco creíble, hacia alguna otra localidad cordobesa, ya que el centro de “Jesús Maria” no merecía el sufrimiento de tener que volver a dormir a esas habitaciones que, además, eran carísimas para lo que tenían. Cuando llegamos de comer, a Cristian le agarro un dolor de estomago que clasifico con un “me comí un pitufo y me esta pateando las tripas” por lo que tubo que dormir con su vieja ya que la habitación de los padres tenia el baño mas cerca. Antes de dormir me fui a bañar. Entre al baño y lo primero que noté fue que no había ducha, solo un calefón que la dueña había cargado previamente y una flor para que salga el agua. “Bueno, tendré que secar”, pensé. Abro la canilla y nada, el agua no salía, hasta que a los 20 segundos el calefón se revalsó. De más esta decir que me bañé con el agua rebalsada que caía porque me parece que la flor de la ducha estaba de adorno. Cuando terminé, a los pedos porque el agua caliente no es un recurso que abundaba, me vestí y empecé a secar. Al toque me di cuenta de que el secador no era eso en realidad, sino, solo el palo de escoba con un trapo, así que tuve que secar con lo que tenía. Además de difícil era un bajón porque no podía empujar el agua a la rejilla entonces pasaba el trapo y lo escurría en el bidet (o como se escriba).
Cuando salí del baño no pude decir otra cosa que “el baño es una masa! La mejor ducha que me pegué in my fukin life!” y mostrarles el baño a los demás que no lo habían visto. Para terminar el dia a lo grande, tomamos unos mates y nos fuimos a dormir. El único detalle era que entre los mosquitos y el dona que mandaba mensajes a no se quién, tampoco pude dormir nada por lo que el sueño que se iba acumulando era poco menos que dos pesas de 10 kg en los ojos.

Dia 3: nos levantamos tempranito a la mañana, con muy poco descanso ya que volví a dormir mal, con claras intenciones de irnos de ahí lo más rápido posible. Antes de que me de cuenta, Amilcar, el padre de los pibes, estaba entablando una conversación con la vieja que era dueña de las habitaciones. Yo no pude escuchar la conversación, pero que supongo que fue algo así:

-Amilcar: no sabe lo que nos paso! Mi hijo anoche se comió un pitufo y ahora Susana Gimenes quiere que vaya a su programa!
-Vieja: pero Susana ya no hace el programa, ya término este año.
-A: estee, si... Pero va a hacer notas cortas entre un programa y otro me parece. Dicen que también invito al primo colectivero de china zorrilla para preguntarle que piensa del aumento de la tarifa y de paso ver si los rumores de que es el quién la llama cuando esta en vivo son ciertos o no.
-V: ah, bueno... Suerte entonces. Y cuiden al pitufo que vivo debe valer más. Acá dicen que habían encontrado al yeti pero al final era el roña castro que había venido a veranear.
-A: bueno, nos vamos, cuanto le debemos?
-V: y cuanto te puedo cobrar, por todo esto... 300 pesos.
-A: QUE? 300 PESOS? Esta bien, tomé la plata. Pero se lo pago solo porque me quiero ir a la mie... Digo, porque Susana paga bien por estas cosas.
-V: gracias, buen viaj...

Para cuando término la frase ya estábamos en la camioneta y arrancando el motor. Salimos de ahí con rumbo a algún lado donde tomar mates y comer algo. Paramos a comprar algo en una panadería y cuando me estoy yendo me di cuenta de que me estaban dando 2 pesos menos en el vuelto. Dudando de mi inteligencia, ya que suele fallarme seguido, se lo hice notar y término dándome mi dinero. Entre esto y la vieja que nos alquilaba ya nos habían querido cagar 2 veces en Córdoba.
Desde ahí, fuimos a parar a un arroyo para desayunar. Tomamos mates, comimos algo, Cristian metió su celular al agua de forma MUY inteligente... Cosas que pasan. El dona y yo nos fuimos a explorar un cerrito DESCALSOS (después nos dimos cuenta de que esto fue muy poco inteligente) y de paso recuperar un poco de la infancia que no tuvimos. No hace falta aclarar que a los 15 minutos nos bajamos porque teníamos mas clavadas que puta de mar del plata. En enero.

Nos fuimos de ahí a unas cascadas donde nos metimos al agua a boludear un rato y darnos más hostias que cura de san Cayetano en el dia del santo. De ahí nos fuimos a comer a “la cumbre” un lugar que pensamos que estaba cerca y nos llevo 1 hora y media de andar por la cornisa en camioneta. Comimos unas pizzas por ahí y salimos para “los cocos”, otro pueblo cordobés. Una vez allá fuimos a un “algo” que por lo que deduje, el dueño se limpia el culo con billetes de 100 dólares. Tenía varios museitos temáticos, parques muy bien cuidados, un laberinto del que no pude salir solo, y hasta tres judíos barbudos que vendrían a ser como goofi en disney world supongo. Cuando nos aburrimos de hacerlos llorar con preguntas sobre el ataque a la AMIA y la segunda guerra mundial, nos fuimos a “capilla del monte”.




(Una muy buena atracción esto de poner judíos en el lugar)



Ni bien llegamos alquilamos una casa (que, si me permiten la observación, nos la mostró una flogger de no mas de 14 años que estaba mas buena que dormir con lluvia) en la que tal vez pasaríamos el resto de las vacaciones.
Esa noche salimos a comer, jugar al pool y a boludear al centro para comprobar el campo de juego, ya que jugábamos de visitantes. En el camino hasta la plaza escuchamos que en dos casas había gente gritando en forma de reto, por así decirlo. Acá son todos malos parece. Después de caminar un poco, Volvimos a comprobar que en Córdoba no hay mujeres feas. Al volver algo que nos llamo la atención es que de las sierras venia un ruido como de plato volador. “un camión” dijo el dona. Finalmente nos dijeron que nadie sabía que era eso, pero que un camión no era ni en pedo. El dona siempre fue medio boludo. Esa noche tomamos unos mates y nos fuimos a dormir temprano. Ahora que me doy cuenta estamos tomando cualquier cantidad de mate. Ya se que es lo que menos les importa, pero si estoy escribiendo esto es porque me acorde de ustedes, así que les cuento lo que quiero y ustedes me agradecen, carajo!

Dia 4: nos levantamos temprano, a eso de las 12 y media. Compramos comida en una especie de rosticería que cobraba la comida por kilo y todo al mismo precio. A ver si me explico, vos compras un kilo de empanadas y te salía lo mismo que un kilo de milanesas con papas fritas o si querías variado. UNA MASA. A los 10 minutos de que terminamos de comer se largo a llover jodidisimo. Las gotas parecían bolones (los que tuvieron infancia me entienden). La lluvia duro más o menos lo mismo que la canción mas larga de flema. Bah, un poco más, habrá durado 2 minutos. Veíamos que el calor se hacia cada vez mas fuerte, como el neonazismo y la adoración al führer (nota: mi abogado me acaba de decir que los chistes sobre el nazismo no le caen bien al pueblo judío, así que eso no lo dije yo, lo dijo alguien que paso, esta claro? Ahora seguimos). Les decía, como el clima ayudaba, nos fuimos al dique “el cajón”. En la entrada, Fátima, la madre de los pibes, casi llora cuando Amilcar la dio 4 pesos al pibe del estacionamiento, lo cual género chistes que iban desde “esta ejercitando el codo porque el médico se lo recomendó” hasta “es petisa para no gastar en altura”. En ese lugar no vimos mucho más que, como todos esperábamos, un dique, y al rato salimos a ver “ la pirámide energética”. Mi primer desilusión fue que al llegar no encontré ninguna heladera con speed, café, merca o algo similar. Adentro de la pirámide había un reloj de sol que NO MARCABA LA HORA, un par de angelitos y otras boludeces varias. Como la energía no me llegaba y algo así no podía ser mentira, me senté a meditar en típica pose hindú. Después de 4 horas estaba más cansado que antes. Comencé a sospechar que me habían timado. Termine de confirmar esto cuando otro turista dijo en textuales palabras: “estos cordobeses nos venden cualquier cosa, una pirámide energética, montañas con formas (esto lo entendí después), el fútbol de talleres, calles con techo...”.

Al darnos cuenta de que la energía no llegaba, nos fuimos a “el zapato”. La atracción principal era un TERRIBLE CASCOTE. Otra vez nos habían vendido cualquier cosa. La puta madre.
Pasamos a ver que mas nos vendían en la feria que había allá y después de un rato nos fuimos con destino a la iglesia del lugar.



(Si encontras donde esta el "zapato" avisa que tenes premio)




Solo rescato de esa visita a la iglesia, que es gracioso ver la imagen del santo del lugar, parece que cuando le sacaron la foto para hacer la estatuilla estaba escabio. Hace 3 días. Y algo drogado. Seguimos viaje hasta “la toma”, un valle que tiene un par de hippies vendiendo cosas y un poco de agua. No me gusto porque a esta altura ya pensaba que todo el mundo me quería vender cualquier cosa. Además cuando pase por adelante de una gitana que hacia tarot empezó a blasfemar y predijo algo así: “Si te desiertas fumando Roberto Petinattos en la cuna de Jimi Hendrix, un día que es par de un mes impar multiplicado por pi, sucede que Jack Sparrow te dice "Hola querés un chupetí con postre de queso chorrete, o ¿preferís jugar al dominó con Abigail?. A lo cual tenés que responder "me gusta el timbuktú sueco, pero hoy llueven ñoquis con crema llenos de pollo empastillados con caras del Indio Solari". Al hacer esto, aparece Gutemberg y te da una imprenta, vos tenés que darle esa imprenta a Macgyver para que haga una parrillada, y así toda la población azteca de Júpiter come chinchulines, chorizos y chancletas con tuco de alfombra. Bueno, ese fue el truco para deshabilitar a Sofovich en el juego "Todo poderoso 3 - la sombra de Enrique Burnbury" de Nintendo 64”. Yo tampoco entendí, pero supuse que era epiléptica o que había metido la cabeza en un balde de crack.
En ese mismo lugar nos fuimos a caminar por un camino de piedras en el cual descubrimos algo que me sorprendió: el poderoso fetiche que tiene Cristian por las piedras. Era tal la obsesión que viajando en caminos largos y peligrosos nos hacia parar para agarrar una piedra que “estaba buenísima”. Hasta en un momento llego a decir “que buena que esta esa mina, si me trae una piedra copada me caso”. Yo ya tenía miedo así que salimos de ahí, compramos comida en el mismo lugar que antes, comimos lo que habíamos comprado y nos preparamos para salir un rato.


(El objeto del deseo)



Cuando ya estaba listo para reventar la noche, el dona se puso la gorra y dijo que no quería salir porque “me siento mal y creo que tengo cáncer de colon”. Un puto bárbaro, un verdadero macho se saca el tumor del culo con un pedo que marca 5,2 en la escala de richter. Salimos un rato con Cristian, tomamos una cervecita por ahí, y volvimos a dormir temprano otra vez. Durante la salida estuvimos mirando un par de espectáculos callejeros entre los que se destacaba un humorista que tiraba unos chistes políticos geniales. También pudimos comprobar que acá, el S.E.C. se extendió poco en comparación a Buenos Aires y afecta más a mujeres que a “varones”, si se los puede llamar así. Ah, la noche anterior dormí bien! No lo podía creer, estaba mas contento que puto con dos culos!
---------------------------------------------------------------------------------
Este es el fin de la primera parte, un abrazo lectores! Yo si los amo!
PD: estoy aprendiendo a usar las imagenes, no se quejen.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

eaea niko!!

muy buen viaje t hisists!!

todavia m tengo q leer la 2º parte...
otro dia sera..un poco larga...

FIrme alguien mas carajo!!!

faCu!!