Solo para que nos crean...

Tal vez alguno ya lo vio en nuestro Facebook, pero no podia dejar de compartirlo aca, antes de que alguien me vuelva a ver en actitud sospechosa....

Este video quedo grabado el otro dia, cuando estaba haciendo mi bailecito sensual para la gente de una pagina de internet (que no voy a revelar porque me da cosita =$) y uno de los señores de traje (que en ese momento no estaba de traje) me vio e intento detenerme.... Con mucho exito.

Ah, no, no se quien es santi...


Pd: cabe aclarar que la idea del video pertenece al sr. Renzo "putosmerrobaronelvideo" Gasparini... Todos los derechos ahora parecen ser gorilas (?)

Vietnam, mi perro racista y yo

Hola de nuevo queridos lectores, hacia mucho que no les escribía, y pido disculpas por ello. En mi defensa puedo decir que tengo dos excusas: Punto Nº1: Estoy en Vietnam, de hecho ahora estoy escribiendo lo más rápido posible porque si algún encargado del coronel me ve mi integridad corre peligro, algo que me tuvo asustado bastante tiempo. Punto Nº2: Vos sos el único que lee esto, y probablemente no te conozco, así que tampoco es que me siento tan culpable che, les deje un par de boludeces en este tiempo.

Lo que me llevo a romper este tiempo de vacio bloggero es que vi que mi compañero y amigo, el Sr. Cala Calavia, empezó a mostrar la hilacha con algo que nos paso a los dos hace un tiempo, ya no se exactamente cuánto. Si no lo leiste, te conviene hacer click acá.

Estaba yo un día deambulando por las calles, seguramente yendo a comprar al chino de acá a la vuelta, cuando una señora se acercó a preguntarme algo. Sus palabras textuales fueron: “Disculpame nene, me decis la hora?”, a lo que yo, sacando mi celular del bolsillo y tras mirarlo le conteste: “si doña, son las tres menos cuarto”. Justo después de eso, alguien me toco el hombro y cuando me gire, me puso un cross de derecha en la mandíbula.

No recuerdo bien quien fue, pero me desperté sentado en un sillón grande, como los de la gente millonaria que se ve en las películas. “Estas en mi casa y tenemos un trabajo para vos” dijo un hombre sentado en una silla giratoria, detrás de un escritorio, dándome la espalda.
(Esto es lo que tenia en mente para mi proyecto, pero como no lo voy a usar lo subi a 9gag)

“Dónde estoy?” Pregunté instintivamente. “Esta es mi oficina, no es importante donde estas” Me respondió dándose vuelta lentamente, quien luego sabría, era El Coronel. “Vos y tu amigo hicieron buenas investigaciones en ese blog que tienen, entonces El Jefe nos mandó a buscarlos. A vos te toco ir a Vietnam, a hacer un estudio sobre el racismo” Habia mil cosas en la historia que no me cerraban, pero se destacaban dos: primero, el hecho de que esta persona se haya sonreído casi maliciosamente al decir “El Jefe”, aunque esa duda preferí guardármela. La segunda fue… “Osea que todo esto vendría a ser una…. Oferta de trabajo?”

“NOPE, just Chuck Testa” me respondió riendo. Ante mi mirada atónita, su sonrisa se desdibujo y el continuó: “No, no es una oferta de trabajo, te estamos encargando una misión”. “Y si me niego?” pregunte, desafiante como tu gatito cuando le apuntas con un laser a la pared. El Coronel se limito a señalarme con la cabeza hacia mis espaldas. Me di vuelta para ver y a ambos lados de la puerta había dos señores de traje, muy grandotes y con manos callosas, como si trabajaran la tierra de toda la vida. “Entiendo” dije, “pero como hago? Tengo una vida acá, la facultad, mis cosas, toda mi gente que me sigue a todas partes es un sentimientooooo, ooohooohooooooooo, no puedoooo paraaaar..... que hago con todo eso?”

“Ya metimos todo lo que nos pareció importante de tu monoambiente. La próxima limpia un poco, nos llevo 20 minutos despegar una media del suelo del baño. Ahora quedate acá, ya vengo” Dijo antes de irse por la puerta, mientras los patovicas seguían mirándome fijo a través de sus gafas de sol. “Che, y… vienen mucho a bailar por acá?” dije sonriendo, como para romper el hielo y ver si podía entender que pasaba. Nadie respondió. Es más, creo que vi como uno apretaba el puño, así que trague saliva y me quede en el molde, mirando la habitación.


A los pocos minutos El Coronel volvió y me dijo “Tomá tus llaves. Este nos quedó del 78, es un fierrazo. Te vas hasta Aeroparque y te tomas este vuelo (mientras me daba un pasaje de avión, solo de ida). Allá vas a saber qué hacer” Sin decir nada, y escoltado por un muchachón de traje y cuando llegue a la puerta le tendí la mano para despedirme. Tampoco conseguí respuesta.

De ahí hasta el viaje en avión todo fue según lo planeado. Casi digo normal, pero teniendo en cuenta que fui raptado por una agrupación y ahora estoy en Vietnam escribiendo a escondidas en un blog, creo que lo normal se fue al carajo.

Después del aterrizaje en el Aeropuerto Internacional Tan Son Nhat, un señor de barba y turbante me estaba esperando con un cartelito que decía “Kid trong những nhiệm vụ tự tử bẩn chống lại Mỹ”. Yo leí Kid y supuse que era él. “Vos sos el que me va a decir que es lo que tengo que hacer, no?” pregunté, a lo que el extraño musulmán respondió asintiendo con la cabeza levemente, antes de darse vuelta y caminar. Comencé a seguirlo y…..

Puta madre, llego un patovica, tengo que irme, perdón por no corregir el texto, no tengo tiempo, espero volver a darles noticias pronto, saludos.

Mark Zuckerberg, y una historia que nada que ver…

Bueno, como verán, volvímos y con todo el marketing. No, no voy a hablar de Mark. Hace tiempo que no se nos cae una idea, o que simplemente nos da paja escribir. Pero como todo lo bueno vuelve, y lo malo también, decidimos que era tiempo de volver. Fueron meses de tener mi buzón colmado de cartas de fans.
Está bien, hace meses que no pago la luz. Pero lo cierto es que en partes uno se siente muy bien al escribir y saber que va a alegrar, en pequeñas proporciones tal vez, el día de alguien. Bueno está bien, volvimos porque tenemos la leve esperanza de que algún día la podamos poner gracias al blog. Pero basta, no voy a hablar de Mark.

Lunes por la mañana, lentamente amanecía, los pájaros cantaban, el despertador me avisaba que era hora de levantarse. Me vestí con mi bata de gardfield y salí a buscar el diario a la vereda. Mientras saludaba al vecino levantando la mano y sonrriendo, quien me devolvía el saludo al grito de "dejá de tirarme la mierda del perro forro", una camioneta se detuvo ferozmente frente mio. Dos tipos con anteojos tamaño 14" y con una prominente espalda se bajaron, me agarraron uno de cada brazo y me subieron al vehículo. Anticipándose a cualquier pregunta que pudiera formular uno de los tipos de dirigió hacia mi.



Tipo: callate la boca y mira al piso!
Cala: para para, recien me levanto papa. No tenés café ni en pedo no?
Tipo: Qué parte de callate la boca no entendiste pelutudo?
Cala: para, esto es por lo de la foto?Tipo: qué foto?
Cala: la de tu culo y mi choto jajaja. Jodita jodita capo, a donde vamos?





(Sería tan amable de subir?)

Una hora después me desperté tirado en el piso de una habitación con un gan dolor de mandíbula. Era un cuarto bastante viejo, lleno de fotografías en las paredes y equipado con un escritorio lleno de papeles y un velador. Sorpresivamente un guardia irrumpió en la habitación. Detrás de él, entró un coronel. Llevaba un amplio bigote y un peinado que haría pensar que es dueño de una fabrica gomina para cabello.

Coronel: Escuchá pibe, vamos a ser directos. Vos escribís un blog no?
Cala: ehm, si pero qué tiene que ver con esto? qué es eso?

Uno de los guardias pasa con una palangana metálica y una esponja acompañado de otro que arrastra una bolsa de arpillera con contenido seguramente humano.

Coronel: acá las preguntas las hago yo pibe. Escucha, tenemos un trabajo para vos. En un rato te explico, mientras leete el diario y no jodas

La tenue lamparita del velador titilaba constantemente al ritmo de los gritos que se oian de fondo. Todo eso acompañado por un peculiar olor a carne asada. Luego de un rato el coronel volvió a la habitación, esta vez acompañado de mi jefe quien lucía bastante mas bronceado de lo que lo recordaba y totalmente empapado. También emanaba un extraño humo de su cabeza. Y ni hablar se su extrafalario peinado onda punk. Me limité a escuchar sin hacer preguntas.

Jefe: qué hacés querido, mirá, te explico, el coronel tuvo la idea de que es tiempo de cambiar algunas cosas. Como hace mucho que escribís en el blog, decidimos darte una especie de ascenso. De ahora en mas vas a estar encargado de escribir en la nueva sección "historias de los pueblos". Vas a tener que viajar por el país contando emocionantes historias de pueblitos del interior.
Cala: y lo demás?
Jefe: lo demás es bueno, la gente lo va a seguir leyendo aunque sea repetido pibe.

El jefe apoyó su mano en mi hombro, que por cierto, lucía más colorada y caliente que lo normal. Uno de los guardias entró con una enorme y contundente máquina de escribir y la dejó caer sobre mis piernas.

Cala: aaaaaay!
Guardia: Toma, esto vas a usar para escribir.
Cala: y cómo se supone que voy a subir las cosas al blog?
Jefe: no te preocupes pibe, manda todo por correo que nosotros lo subimos. Acá tenés un talonario con vales para nafta y algo de plata para comer.
Cala: y esto hasta cuando?
Jefe: ehm, nosotros te avisamos je, je.
Cala: y nico?
Jefe: está en Vietnam, cubriendo un documental sobre animalitos raros o algo así.
Cala: bue, si usted dice jefe.




(El pintoresco pueblo de Villa Garompa, antiguo en cada una de en sus 4 manzanas de extensión...)



El coronel se levantó, tomó unas llaves de un cajón del escritorio y me las entregó.

Coronel: tomá, te vas transportar en esto. Ahora andate.

El guardia me tomó del brazo y me sacó arrastrando de la habitación. Una vez afuera, estacionado estaba lo que iba a ser mi medio de transporte, casa, compañía y baño durante un largo tiempo. Un falcon bastante avegentado. Lucía varios orificios de balas y algunas extrañas marcas rojas bastantes viejas. No tenía signo de patente alguna. Luego de empujarlo durante una cuadra, pude encenderlo y comenzar a viajar.




Continuará...