Los jovenes y la amenaza narcopanadera

Buenas lectores, hoy vamos a abordar un tema que esta sonando mucho en la sociedad. Como bien sabrán la noche y los menores prácticamente ya van de la mano, como el rock and roll y la fiebre, sustentándose en una nueva moda. La ingesta de facturas en grandes cantidades por adolescentes y jóvenes ha dejado de ser en los últimos años un problema que se miraba de lejos yha aumentado rápidamente, mas halla de la ley 245678938477,56878 que dice “Prohibida la venta de facturas a menores de 18 años”.  Los menores logran acceder a  dicha mercadería gracias al bajo control por parte de la secretaria de control de consumo lipidico.



Sabíamos que eso ocurría porque nos contaban, lo veíamos cuando viajábamos o simplemente nos enterábamos por televisión. Y no es que aquí no ocurría antes sino que desde hace un par de años es algo que se deja ver en cualquier esquina, plaza, vereda cercana a una panadería o espacio de encuentro de grupos de adolescentes. Además, si antes nos generaba cierta vergüenza pasearnos con una bola de fraile rellena de manteca y espolvoreada con azúcar, hoy los jóvenes no sólo no tienen ningún problema de mostrarse sino que esa es su razón de ser: consumir facturas para ellos es una moda, el que más consume es el que está mejor visto y aquellos que no lo hacen son señalados por sus pares como “bichos raros” o “celiacos”.

Nuestro equipo de investigaciones realizo una recorrida por las calles con el fin de dar a conocer la realidad de la amenaza narcopanadera.

Basta ya con recorrer un poco las calles por la noche,  para poder avistar a los jóvenes tirados en la calle con la típica bolsa de papel con manchas de grasa.

“El principal problema es cuando se las arman ellos”- comentaba el panadero Juan-  

“En mi época esto no pasaba” agregaba.

Fuimos al hospital y hablamos con el Dr. Eckerman que nos decía: “Los principales casos son ebrios con “coma graso” provocado por el vigilante relleno de dulce de leche, o mas conocido en las calles como el “Fernet Panadero”.

Dado que las facturas mencionadas son drogas licitas como el alcohol, el cigarrillo o el polvo de pene de arce, conseguirlas no es cosa difícil, ya que en cualquier panadería podemos hacernos de 1 docena de ellas por un valor de 8 pesos.

Pero la mayor problemática se ve cuando dichas facturas se mezclan o se consumen los ingredientes por separado.

El azúcar impalpable o la levadura, son de fácil acceso y muy perjudiciales. Entre los efectos podemos destacar el mareo, descompostura y alucinaciones graficas.

“No sólo cada vez tenemos más personas que se facturizan, sino que cada vez hay más jóvenes y ya tenemos jóvenes enfermos de facturisismo, jóvenes que cuando dejan de consumir la sustancia generan abstinencia. Esto significa que hay un grado de dependencia” comentaba el Dr. Kuzembka, que 1 semana luego de su declaración le quitaron su credencial de medico por diagnosticarle hepatitis b a un albino. Pero mas halla de eso, su opinión no es muy desacertada.

“La que pega mas es la factura paraguaya y la uruguaya” mencionaba un joven mientras sostenía una medialuna de grasa.

Otro problema es la mezcla de facturas con pastillas. La SDEIPQLI (Secretaria de Datos y Estadísticas Inservibles Pero a Quien Le Importa) arrojaba que más del 35% de consumidores, caen en el pozo de la adicción a las DRF, las Halls y las Yapa



Los churros por su parte, en especial los bañados en chocolate, son los principales causantes de las alucinaciones (no graficas). “Es la droga de los zurdos y los hippies que se la pasan en una plaza holgazaneando y juntando mugre en sus pelos largos” comentaba un oficial mientras empuñaba su palito amasa ideales y peinaba su bigote.

Debido a que el señor uniformado mencionado en la anterior oración, noto que llevaba una remera que decía “estoy con el campo” procedió a corredme e intentar molerme a golpes, por lo que no pude finalizar mi investigación, ampliaremos pronto.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

me declaro una adicta!!!
LEN!